Aprender a volar significa amar el viento

Me olvidé de poner en el suelo los pies y me siento mejor.

martes, 29 de mayo de 2018

25 Años


29 de mayo, otra vez.
Hoy habría sido tu vigésimo quinto cumpleaños, pero no estás aquí para celebrarlo con nosotros. Han pasado casi dos años desde que te perdimos y las cosas no han vuelto a ser lo que eran. Poco a poco, hemos conseguido integrar tu pérdida, aceptar tu decisión, creernos la realidad, perdonarnos y, sobre todo, perdonarte. Pero todo ha cambiado.
Para bien o para mal, tu amistad ocupó un hueco en nuestros corazones que siempre te pertenecerá. En ese rincón están todos tus recuerdos, todos los bonitos momentos, las muestras de cariño, las risas, las payasadas, las canciones, todas las aventuras que compartimos y esa sonrisa de oreja a oreja que siempre te acompañaba.
Pero hace casi dos años, pudimos sentir cómo un puñal se clavaba profundamente en ese recoveco de nuestra alma, dejando una herida desgarradora muy difícil de sanar.
Aún recuerdo la negación, la incertidumbre, los gritos, las noches sin parar de llorar, las pesadillas, la culpa, la impotencia, la frustración y sobre todo, el dolor. No ha sido fácil de digerir para nadie y no creo que ninguno pueda afirmar con seguridad que lo haya superado, porque una herida así marca un antes y un después en la vida.
La huella de ese puñal ha estado abierta y sangrando durante mucho, mucho tiempo, en las tardes de nostalgia, en las conversaciones con amigos y con extraños, en los bares en que sonaba nuestra música, en las noches de borrachera y melancolía, en las fotos y vídeos, en los momentos de estar a solas, reflexionar y echarte de menos...
Paso a paso se ha ido cerrando, y todos esos preciados recuerdos que estaban invadidos de tristeza y rabia, han ido recuperando su forma, aunque jamás volverán a ser como en un principio. Ya no hablamos tanto del tema, ya no lo tenemos continuamente presente, pero sigue estando ahí. Ese corte es de los que dejan cicatriz, una tan profunda que pocos la llegan a conocer o a entender, pero que nunca desaparece.
A día de hoy, ese rincón se ha convertido en la cueva en la que te guardo, en la que nadie más puede entrar, en la que la tristeza y la alegría se cogen de la mano y bailan junto a nuestros recuerdos. En ese pequeño espacio que tienes ocupado, guardo tu sonrisa, tu voz, tus palabras, tus abrazos, tus besos, y nadie podrá arrebatármelos, nunca. Da igual el tiempo que pase, ese rincón siempre te pertenecerá. Siempre te llevaré conmigo.
Ojalá pudieses estar aquí hoy, ojalá llegases a cumplir 25 años, ojalá ese puñal nunca hubiese existido. Pero no podemos cambiar lo sucedido, sólo podemos aceptarlo, intentar entenderte, perdonarte, perdonarnos y echarte de menos con cariño, dando gracias por todo lo que nos diste y sabiendo que nunca nos abandonarás del todo.
Te quiero, Dani. Te echo de menos.

jueves, 18 de mayo de 2017

Veintinueve de mayo


Hoy es uno de esos días en que pienso en ti.
No me malinterpretes, desde hace 10 meses cada día lo he hecho, en momentos puntuales, al escuchar alguna canción, en una conversación entre amigos, tras comentarios desafortunados, o sin motivo alguno.
Pero hoy es diferente. Hoy es uno de esos días en que me pongo las gafas de sol en el autobús para disimular la tristeza. Uno de esos en que sólo escucho canciones agridulces, en que me abstraigo, en que las cosas pierden sentido, en que el resto de preocupaciones me parecen banales. Hoy es uno de esos días en que vuelvo al momento en que todo se torció, en que revivo la experiencia, en que recuerdo las llamadas, las preguntas, las lágrimas y se me forma un nudo en el estómago.
Hoy es uno de esos días en que me duele pensar en ti. Hoy es uno de esos días en que tu recuerdo está más vivo que nunca. Hoy es uno de esos días en que te echo de menos.
Van pasando los meses y cada uno ha seguido haciendo su vida y es normal, no nos queda otra opción, pero se hace difícil. Se hace duro ignorar esas preguntas que quedaron sin responder. Se hace tremendamente duro intentar superarlo sin sentirse culpable, como si faltásemos a tu memoria por no seguir de luto, por cumplir años, por no involucrarnos más… Como si aún pudiésemos hacer algo por ti…
Hay días y días, pero hoy es uno de esos días en que me obligo a recordar aquella semana para hacerlo real, porque una parte de mí sigue sin creerse toda esta historia.
Y duele. Duele tremendamente. Porque cada vez que pienso en lo que significabas para mí, cada vez que recuerdo cada momento que compartimos, no encaja. El Dani que yo conocí era la persona más feliz y más fuerte del mundo, siempre nos levantaba el ánimo, amigo de todos, incapaz de estarse quieto, de rendirse, de sentirse abatido. Cada vez que lo pienso, no soy capaz de entenderlo, no tiene sentido, no entiendo cómo se pudo torcer todo para llevarte a ese extremo.
Me enfado, me enfado contigo y me enfado conmigo, me pregunto si realmente te llegué a conocer, me pregunto qué podría haber hecho para evitarlo e intento aferrarme a tus últimas palabras, donde nos pedías que no nos sintiéramos culpables, pero no siempre soy capaz. En mi cabeza, vuelvo al pasado, a la noche del 11 de Julio y me meto en la cama contigo, a abrazarte y a no soltarte. Y entonces pienso en que nunca más volveré a verte ni a tocarte, intento recordar cuando fue la última vez que lo hice y no soy capaz de acordarme. Y me siento peor.
Al final llego a la conclusión de que no puedo cambiar el pasado. Intento consolarme pensando en que tomaste una decisión que debemos respetar y que, creyendo conocerte, jamás querrías que nos culpásemos. Intento homenajearte a mi manera. Escribiéndote esto. Buscando las fotos. Leyendo conversaciones. Recordando las anécdotas. Escuchando a nuestros grupos favoritos. Reviviendo momentos. Y cuidando, como puedo, de nuestros amigos. Me hace sentirme mejor. Al final no me queda otra que aceptar que no estás y que cada uno debe seguir su camino.
Doy las gracias por haberte conocido y haberte tenido a mi lado, por haber disfrutado de tu amistad, por las risas, el cariño y sobre todo, por todos esos conciertos juntos que guardo con especial cariño en mi corazón.
Feliz cumpleaños, Dani.
Te echo muchísimo de menos.

viernes, 29 de julio de 2016

Taziko.

Sehid Namirin

Imagen de: http://jojoesart.deviantart.com/
Els que lluiten per la vida, mai moren

sábado, 16 de julio de 2016

Los pequeños momentos son los que te harán vibrar


Tristeza, ira, frustración, rabia, impotencia... son los sentimientos que ahora nos invaden a todos, pero sobre todo dolor, nos duele tu pérdida y si nos duele tanto es porque ninguno de esos sentimientos describirían los momentos que pasábamos contigo. Eras una persona que siempre destacaba entre la multitud porque eras capaz de hacer reír a cualquiera con tu forma de ser.

Pasaste de ser un niño travieso y porculero, de aquellos que saltan muros y se les engancha una pierna en un montón de estiércol y pierde una bamba, a un gamberro y casi delincuente, que grafiteaba, no se perdía ni un concierto, hacía alguna que otra chuleta y alguna que otra vez bebió un poco de más. Hasta que un buen día nos sorprendiste a todos y te convertiste en un espíritu libre, que quería descubrir y conocer el mundo.
Y así emprendiste tu viaje. Pero no sólo te conformaste con eso, decidiste que querías ayudar, querías cambiar las cosas y te comprometiste con una causa noble allá, donde dejaste tu huella donde aún te recuerdan, donde te convertiste en un hombre.

Por muy preocupados que estábamos por ti, ante todo, nos sentíamos orgullosos de tu valentía, de tu humildad y de cómo en un mundo tan superficial, había una persona tan generosa, desinteresada y auténtica como tú.

Podíamos pasarnos meses sin verte que de repente aparecías con tu camisa de franela, un cuerno de vaca que, por cierto, olía fatal; un silbato nasal y mil mandarinas en los bolsillos, gritando a lo lejos y con una sonrisa de oreja a oreja que parecía que nunca te habías ido.

Todavía podemos verte tocando la guitarra y canturreando "El meu avi se'n va anar a cuba" a pleno pulmón o haciendo el ventilador ya fuese con la guitarra, una botella o la calculadora en clase.

El disfraz de cubatas, la traversura en Rupit, el viaje gastronómico a Menorca, los festivales, la ruta gallega, Port de la Selva, Roma, Can Dragó, los veranos en el casal, los correfocs, en Clau de Sol, las múltiples Mercès, tu don para la fabricación y la cocina, Sant Hilari, los picapiedra, Tarragona, el ritual a Cantabria, los picnics, son momentos que protagonizas, que forman parte de nuestra historia, que nadie nos podrá arrebatar.
Da igual si te conocimos hace un año, siete o desde que éramos unos mocosos, que en todos nosotros marcaste la diferencia. Tus amigos de siempre seguiremos dando palmas y repicándolas por ti.
Te queremos Pascu, te echaremos de menos.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Que tus yemas sean legañas enganchadas a mis vértices

Imagen de: http://jojoesart.deviantart.com/

No sé que acabó sucediendo, sólo sentí dentro dardos,
nuestra incómoda postura se dilató en el espacio.

Se me hunde el dolor en el costado, se me nublan los recodos,
tengo sed y estoy tragando, no quiero no estar a tu lado.

Me disfrazo de ti, te disfrazas de mí,
y jugamos a ser humanos en esta habitación gris.


Con las ganas, Zahara.

domingo, 1 de marzo de 2015

Fins un nou combat.

Imagen de: http://androidjones.com/
Tu i jo som rebels del temps i la distància, alumnes de l'amor, amants de la insolència, poetes d'esta nit, pintors del nostre llit, les coses imposibles d'explicar d'aquesta ciència. Tu i jo som satèl·lits sense rumb en la galàxia, d'amors impossibles som la paradoxa, som pretèrits imperfets de la nostra història, som aquell record inoblidable en la memòria. Quan caminàvem per la desobediència, quan tu i jo teníem somnis rebels, quan sobreviure forma part de l'essència, a la meua terra hi ha una pluja d'estels.

Quan caminàvem, Aspencat.

domingo, 16 de marzo de 2014

El rompecabezas más complejo al que me he enfrentado: tú y yo.

Conocernos fue el resultado,
de un infinito número de fichas de dominó,
que cayeron en nuestras manos.
La necesidad de un cambio de vida,
de recuperar las riendas que el cosmos me quitó,
me llevó a encontrarte en aquella oficina.

Y ¿quién lo diría?
Tan diferentes nuestras formas de ser
Por aquel entonces,
si yo decía A, tú decías B.

Todo parecía jugar en nuestra contra:
desde nuestras diferentes perspectivas,
hasta gustos, intereses, música, estilos y modas.
Pero aún así, teníamos razones para acercarnos,
desde una mirada, un gesto o una sonrisa,
hasta esa maldita forma de abrazarnos.

Qué rabia me dabas,
muchas veces no sabía ni qué hacer,
porque por aquel entonces,
si yo decía A, tú decías B.

Hubo que enfrentarse a la realidad,
porque estaba surgiendo algo en mi interior,
y ponía en peligro mi ética y mi moral.
Tenía tanto miedo al daño que me podías hacer,
a volver a caer, a cometer un grave error,
pero decidí dejar de pensar y confiar en tu piel.

Malditos interrogantes,
¿cómo imaginar que iba a suceder?
Por aquel entonces,
ya no sabía que estaba mal y qué bien.

Las dudas eran absurdas y con el tiempo lo demostraste,
no sólo eso, me enseñaste a confiar, a querer,
y a aceptar que la vida esta llena de contrastes.
Ahora no imagino mi realidad sin tu presencia,
sin tu sonrisa, sin tus gestos, sin tu forma de ser,
y no soporto mi cama en tu ausencia.

Porque con todo lo vivido,
tú has sido lo que más me ha podido sorprender,
Y me encantas porque ahora,
si yo digo A, tú dices P.
Imagen de: http://agnes-cecile.deviantart.com/

 Te quiero, amor.

domingo, 26 de mayo de 2013

Amor automático.

Aprendiste a manejarme como a un robot,
como una autómata, tu voluntad dominaba mi vida.
Acciones y sentimientos encaminados por un botón,
hacía de veleta el que, apretar, tú decidías.

Imagen de: http://jasinskiart.tumblr.com/
El único viento era el aire que respirabas,
el único mar, la saliva que dejabas en mi boca,
la única música, el sonido de tus palabras
que en mis oídos, me anclaban a las rocas.

Mi cuerpo se estremecía con una simple mirada,
las quimeras aparecían con cada parpadeo,
la sonrisa y la lágrima bailaban entre tus pestañas,
y la angustia me abruma ahora que ya no te veo.

En un barco a la deriva me he convertido.
Sin timón, ni faro. Sin brújula, ni mapa.
Balanceada por olas de bipolarismo
y por las aguas de tu abandono, arrastrada.

Golpeada contra las rocas,
congelada por el frío,
Mareada por tu boca,
Perdida en el olvido.

lunes, 22 de abril de 2013

Unas veces se gana y otras veces se aprende.

Lunes, ocho de la mañana, comienza la parte más costosa del trabajo, comenzamos la semana. Viaje en tren, hoy nos vamos más lejos de lo habitual, risas y chorradas durante el trayecto y, por fin, llegamos a la última parada. Saliendo de la estación, nos adueñamos de las dos aceras de una calle y allí nos esperan nuestros queridos viandantes con sus cosas en la cabeza, con sus prisas y diferentes humores. Toca poner sonrisa en la cara y empezar a preguntar.

Imagen de: http://caterangel.com/
Qué de cosas se ven en un día entero: señoras mayores que acompañan a los nietos en sus carritos, profesoras y enfermeros que se van corriendo a trabajar, el señor que se va a la mutua porque su mujer está enferma, el inmigrante sin papeles que busca trabajo humildemente, los niños simpáticos que juegan con la pelota y los caprichosos que comen sus dulces de la pastelería más cara de la avenida, la chica de origen rumano que trabaja como camarera a jornada parcial, la nigeriana que está aprendiendo castellano y catalán, la dependienta de una librería sencilla y voz tenue que se puede entretener, el monitor de ocio y tiempo libre que te dedica una sonrisa mientras te dice que tiene prisa, la parejita feliz que no es capaz de quitarse las manos de encima y no deja de sonreír, la hermosa mujer con sonrisa apagada porque se acaba de separar, el comercial al que no le salen bien las ventas, el hippie lleno de rastas y colores que monta un puesto de artesanía y desprende una grán alegría hacia todo aquel que se le acerque, el hombre trajeado que pasea cinco galgos con mejor humor que él mismo, la rubia de ojos azules que lleva un carrito doble con dos preciosos bebés gemelos y con sus mismos rasgos, el jubilado que disfruta de su tiempo libre paseando, el estudiante de historia al que le gusta ir bien arreglado con una bonita camisa y cientos de personas más con alguna anécdota que aportar.

Y mientras les veo, les dedico unas palabras con todo mi entusiasmo y energía y mientras mi simpatía sale al exterior y el resto de mi ser se queda encerrado, me pierdo. Sí, me pierdo, dejo de ser yo para ser una anécdota más en sus vidas, pierdo lo que soy y lo que pienso, pierdo mi tiempo y mi esencia, me pierdo a mí misma. No me reconozco, paso medio día fingiendo ser quien no soy, fingiendo ser de una manera que no me es propia y el otro medio, lo paso intentando reposar y descansando, intentando no pensar en nada, intentando no ser.

Creo que va siendo hora de preguntarse por qué y para qué. Va siendo hora de cambiar.

lunes, 8 de abril de 2013

Kiss me on my shoulder, and tell me it’s not over. I promise to always come home to you.


 

Imagen de: http://jeremiahketner.com/
Más de cinco segundos. Más de diez. 
Respirando por ti. Perdida en tus brazos. Alimentándome de tu calor.
Más de cinco segundos. Más de diez. 
Con tus manos rodeando mi cintura. Y tu aliendo acariciando mis hombros.
Más de cinco segundos. Más de diez.
 Con mis manos enredadas en tu nuca. Y mi boca rozando tu cuello.
Más de cinco segundos. Más de diez. 
De tener los ojos cerrados. La mente en blanco. Y los labios sellados.
Más de cinco segundos. Más de diez. 
Para no esquivar las miradas. Para no huir. Para no lamentar. Para no mentir.
Más de cinco segundos. Más de diez.
Quitándonos el orgullo. Desnudando nuestros sentimientos. Apreciando los latidos.
Más de cinco segundos. Más de diez. 
Para entender. Para perdonar. Para no decir nada y expresarlo todo.
Más de cinco segundos. Más de diez.
Para creer.

A veces me gusta pensar que con un abrazo, todo se solucionaría.



Título de la entrada: Miles, de Christina Perri.

sábado, 16 de marzo de 2013

Un pedacito de infancia.

Colores en el viento
Te crees que es tuyo todo lo que pisas.
Te adueñas de la tierra que tú ves.
Mas cada árbol, roca y criatura,
tiene vida, tiene alma, es un ser.

Parece que no existen más personas,
que aquellas que son igual que tú,
si sigues las pisadas de un extraño,
Pocahontas (1995).
verás cosas que jamás soñaste ver.

¿Has oído al lobo aullare a la luna azul?
¿O has visto a un lince sonréir?
¿Has cantado con la voz de las montañas?
Y colores en el viento descubrir.

Corramos por las sendas de los bosques,
probemos de los frutos su sabor.
Descubre la riqueza a tu alcance,
sin pensar un instante en su valor.

Los ríos y la lluvia, mis hermanos,
amigos somos todos, ya lo ves.
Estamos entre todos muy unidos,
en un ciclo sin final que eterno es.

¿Cuán alto el árbol crecerá?
Si lo cortas hoy, nunca lo sabrás.

Y no oirás al lobo aullarle a la luna azul,
no importa el color de nuestra piel.
Y uniremos nuestra voz con las montañas.
Y colores en el viento descubrir.

Si no entiendes que hay aquí,
sólo es tierra para ti.
Sin colores en el viento descubrir.

lunes, 11 de marzo de 2013

Un paseo para recordar.

El viento invernal provoca la caída de las últimas hojas, el frío en las mejillas y la necesidad de acelerar un poco el paso con tal de entrar en calor.

Estoy tiritando. Estoy nerviosa. Estoy contenta. Me cuesta creer que por fin ha pasado. Por fin nos hemos dejado llevar. Por fin los abrazos se han transformado en algo más. Las conversaciones amistosas con mensajes ocultos se han destapado. Y, resguardándonos en un portal, mis labios han rozado los tuyos durante varios minutos.

Lo deseaba, pero a la vez tenía mis dudas. Todos lo comentaban pero nosotros los ignorábamos y fingiámos que no sabíamos nada. Y por fin ha pasado. Pero ya es tarde y me tengo que ir.

Te cojo de la mano mientras caminamos bajo la luz de las farolas. Llego tarde. Me has entretenido. Pero no me importa. Llegaría tarde a cualquier estación de mi vida por unos minutos disfrutando tu sabor.Llegamos al punto de despedida. No te dejo terminar ninguna palabra. No me puedo cohibir ni controlar. Necesito aprovechar cada segundo de tu respiración sobre mi piel. Pero me tengo que ir.

Y para cuando vuelva, ya será demasiado tarde. El invierno habrá acabado. La primavera también. Y el verano te habrá mandado más lejos de lo que mi alma puede soportar. Te encontraré por la calle y tu mirada ni me reconocerá. Y mis anhelos se verán ahogados en el fondo de una botella. Mis lágrimas mancharán el asiento de un autobús. Y tu sonrisa no volverá a ser mía.

Pero nunca lo olvidaré y, en lo más profundo de mi ser, me engañaré a mí misma creyendo que tú tampoco.

martes, 5 de marzo de 2013

20.

Un producto de los '90
Un quinto de siglo. Dos décadas. Cuatro lustros. Veinte años, vaya, que se dice pronto. Supongo que, después del cumpleaños de ayer, sólo puedo dar las gracias a aquellas personas que hicieron que fuese un día especial, algo que llevaba sin vivir desde hacía bastante tiempo.

Agradecer a los que estuvieron, físicamente o en forma de llamada teléfonica o paquete exprés. A aquellos que me dedicaron unas sinceras y bellas palabras. A aquellos que me hicieron sentirme bien. Aquellos a los que quiero y me quieren en sus vidas. Gracias.
 
Hay ciertas personas que no están, porque no lo permito, porque así no lo desean o porque las circunstancias no se han querido dar. Hay personas que estuvieron y ya no. Hay personas que no han llegado. Y, finalmente, están los que parece que se han ido pero no es así.

Después de dos décadas, han sido muchos nombres y rostros pero, aunque a veces se desee con todas las ganas, ni por esas podré olvidar a aquellos que significaron algo en su momento para mí. Gracias por las victorias y por las lecciones aprendidas. Por las alegrías, las ilusiones, el cariño, por la amistad y el amor.

Veinte años, dan para pensar y mucho.

viernes, 15 de febrero de 2013

54 horas juntas. Más amor que nunca.


La amistad es un alma que habita en dos cuerpos.
Aristóteles.

martes, 22 de enero de 2013

El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.

No puedo creer en un libro sobre la divinidad escrita por hombres de a pie. Hombres hechos de carne y huesos no muy distintos a los míos. Hombres que respiraban el mismo aire que yo y dislumbraban los mismos astros que iluminan mi camino.

No puedo tomar como dogma sobre el universo y la realidad, versos escritos con dedos semejantes a los míos, con manos con un pulso tan firme como el que utilizo para escribir estas palabras y con una lírica y una versatilidad no tan diferentes a los cuentos que de pequeña tanto me cautivaban. 

No puedo creer en un libro que predica el amor, la verdad, la tolerancia, la humildad y el perdón pero después justifica la injusticia, la misoginia, la ignorancia, el odio, la violencia o la soberbia.

No puedo llegar a imaginar en qué momento se puede considerar que el hombre, la especie más destructiva y, a nivel ecológico, más despreciable de todas las existentes, sea la obra maestra de un dios benevolente, sabio y omnipotente.  

Imagen de: http://pixiecold.deviantart.com
No puedo entender que haya un ser protector al que tomar como padre y que, aún teniendo forma humana, sea calificado como perfecto. Y que, acciones que van en contra de la naturaleza, que es posiblemente lo único que se pueda venerar de este existencia, sean consideradas milagros suyos.
No puedo llamar padre a aquel que me abandona a mi suerte pero me amenaza con un castigo eterno si no cumplo sus normas, las cuáles van en contra de mi forma humana y de la idea del perdón que tanto predican sus seguidores.
No alcanzo a imaginar algo más celestial que la armonía existente entre las ramas y las hojas de un árbol o cómo a partir de unas gotas de lluvia nace el fruto de una flor. Ni puedo imaginar paraísos más extraordinarios que un prado en el que el hombre no haya puesto su mano, donde las estrellas no sean ocultadas por sus techos, ni las plantas aplastadas por sus pies.
No puedo venerar el narcisismo humano. Esa fe no está hecha para mí.

Título de la entrada: Así habló Zaratrusta, de Friedrich Nietzsche.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Autodestruída y autorreconstruída.


En el momento más oscuro,
http://ncwinters.com/
cuando los golpes son más bajos,
los amigos, ciegos, sordos y mudos,
y las luces se han apagado.

Cuando ya no encontré salida alguna,
enterrada entre las sábanas me hallaba,
crucificada por un orgullo que necesitaba ayuda,
y una voz que siempre callaba.

Me abracé a un vidrio que me hacía compañía,
que mantenía su palabra y me transmitía su calor.
Intentando olvidar y reír de una forma sencilla.
Buscando la tan ansiada autodestrucción.  

Ebria de olvido y falsa felicidad, 
los grados circulaban por mis venas, 
sin sentirme presa de la realidad,  
sin estar atrapada entre llantos y penas.  

El nombre que recordaba, estaba en una etiqueta,
ni siquiera el mío podría haber pronunciado,
la ética y la moral, en el fondo de la botella,
y en los labios, un mundo con sabor amargo.

Envuelta en vergüenza, la noche llegó a su fin,
el sol de la mañana pudo iluminar mis tropiezos,
resacosa, patética, hundida y sola me sentí,
de entre tanta humillación, afloró un pensamiento:

'Cuando el camino hacia abajo se acaba,
cuando llegas a lo más profundo del abismo,
hay una senda menos, la dirección está clara,
toca recuperarse sin más apoyo que el de uno mismo'

Ahora ya sólo queda aprender la lección y practicarla.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos.

Borro mis palabras, pero no porque me arrepienta de lo que siento.
Imagen de: http://mandytsung.com/
 Me arrepiento de expresarlo porque es imposible que me puedas entender.

Título de la entrada: Con las ganas, de Azahara.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Me gustas.

Los labios cortados, el frío me acompaña,
los faros de los coches alumbran con escasez.
Diciembre me estremece y me apaga,
pero se enciende una luz que me devuelve la fe.

Estando a pocos grados del abismo,
cuesta mucho más pensar,
hasta que aparece un suave abrigo,
que me aisla de la oscuridad.

Lentamente el calor conquista mi cuerpo,
descongelando sueños ya olvidados,
despertando viejos sentimientos y recuerdos,
Imagen de: http://kristahuot.com/
como el temor a acabar quemado.

A fuego lento fluyen confidencias y sonrisas,
me pierdo entre sus cálidas manos,
sin rumbo, sin dirección, sin prisa,
pero con miedo a estar equivocados. 

Si me abrazas, promete que no me soltarás,
que no me dejarás pendiente de un hilo,
promete que el tiempo se detendrá,
sin pedir perdón, sin acabar heridos.

Antes de abrir mis puertas y dejarte entrar,
antes de que, poder ver mi alma, puedas,
dame garantías, dime la verdad,
y por favor, cumple tus promesas.

Porque hace demasiado frío en la oscuridad.
Y yo, ya no confío.
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Patry

Patry

Un verso a destacar

En la batalla vital, la carrera existencial, senderos paralelos pero de dispar final. Para todos un amor, una sangre, una vida. Volveremos a encontrarnos al final de la partida.

Lágrimas de Sangre.

Una cita que recordar

La utopía es el verdadero opio del pueblo.

Hannah Arendt

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Título del blog: Aprender a volar significa amar el viento
Tema: No voy a rendirme
Intérprete: Raúl.
Álbum: B.S.O. Spirit, el corcel indomable.
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Tema: Dulce introducción al caos
Intérprete: Extremoduro.
Álbum: La ley innata.
Patricia M. Galán. Con la tecnología de Blogger.