sábado, 22 de diciembre de 2012

Me gustas.

Los labios cortados, el frío me acompaña,
los faros de los coches alumbran con escasez.
Diciembre me estremece y me apaga,
pero se enciende una luz que me devuelve la fe.

Estando a pocos grados del abismo,
cuesta mucho más pensar,
hasta que aparece un suave abrigo,
que me aisla de la oscuridad.

Lentamente el calor conquista mi cuerpo,
descongelando sueños ya olvidados,
despertando viejos sentimientos y recuerdos,
Imagen de: http://kristahuot.com/
como el temor a acabar quemado.

A fuego lento fluyen confidencias y sonrisas,
me pierdo entre sus cálidas manos,
sin rumbo, sin dirección, sin prisa,
pero con miedo a estar equivocados. 

Si me abrazas, promete que no me soltarás,
que no me dejarás pendiente de un hilo,
promete que el tiempo se detendrá,
sin pedir perdón, sin acabar heridos.

Antes de abrir mis puertas y dejarte entrar,
antes de que, poder ver mi alma, puedas,
dame garantías, dime la verdad,
y por favor, cumple tus promesas.

Porque hace demasiado frío en la oscuridad.
Y yo, ya no confío.