No, no lo entiendo, no entiendo el por qué, qué se supone que he hecho para merecer todo esto. No sé si es que tengo un cartel en la cara que dice que está permitido, o simplemente es que es costumbre hacerlo. No entiendo ni cómo ni en qué momento empezó, quién fue el promotor que estableció esa moda, no lo entiendo. Estoy hartita, hartita, hartita de tanta tontería, y sigo sin entender, el por qué.
Pero una cosa está clara, se acabó y si tengo que comportarme mal, ser una borde o si consigo cabrear a alguien, será porque se lo ha buscado y punto. Game Over.