jueves, 8 de diciembre de 2011

Festes de Sant Andreu!

Bueno, ¿qué decir? ¿Cómo expresar tanto con algo tan simple como palabras? Es imposible, pero lo intentaré.

Un año esperando a que llegaran las fiesta de Sant Andreu, las nuestras, te vas de fiesta por donde pasas cada día, y puedes volver a casa sin necesidad de Bus, Metro, Renfe o Ferrocata, levantas una piedra y te encuentras con alguien conocido al que tenías ganas de ver, y encima todos borrachos y contentos.

Qué pasada, qué pasada de fiestas, y qué pasada de amigos; ayer sólo éramos tres y creo que fue la mejor noche sin duda! Estoy alucinada, tengo la ropa y el pelo llenos de cubata y sangría, un moratón en la rodilla enorme y una resaca del quince y estoy deseando repetirlo!

Pondré una canción que sonó ayer, que me encantó volver a escucharla porque me pone de buen humor y que es un clásico! Queridos lectores, hoy estoy feliz.

Mi corazón, mi corazón es un músculo sano pero que necesita acción. Dame paz y dame guerra y un dulce colocón y yo te entregaré lo mejor. Dulce como el vino, salada como el mar, princesa y vagabunda, garganta profunda, sálvame de esta soledad.