sábado, 18 de junio de 2011

Conciertos inolvidables.

"Dani, Judit, mirad fíjamente al escenario, la música, las luces. Quedaos con cada detalle, cada color, cada nota, cada melodía. Haced una foto mental porque este es el principio de un verano inolvidable"
Anoche, anoche salí con tres amigos, cogimos el tren hasta Tarragona y nos fuimos como fans incondicionales a ver un concierto de La Pegatina. Y, una vez más, nos fuimos con una sonrisa de oreja a oreja a casa, un sueño que te morías, el cuerpo destrozado y un bonito recuerdo para guardar.
Pero vayamos por partes, ya no sólo el paseo hasta allí, el rato hablando en el tren, las risas, la puerta rota, ese extraño y horrible olor que venía del vagón de al lado, el perrito monísimo en el bolso de una choni, el viajecito en bus con las señoras hablándonos y preguntándonos por el concierto, las "hipijas" o "pijipis" que se sumaron a la moda Pegatina, la llegada al descampado, los mosquitos, las picaduras con nombres de "cantantes", perdernos el primer grupo porque eran malísimos (lo siento José el Chatarra y el Punky Gitano, pero va a ser que no), ir de gratis por tener contactos en La Pegatina y ahorrarons 20€ por cabeza... Lo genial de la noche, lo que recordaré siempre de ese día, lo que más me caló fue el ambiente, la música y la compañía.

Todo empezó a vibrar gracias a un grupo desconocido para mí, Los Aslándticos. Que hicieron saltar al público, romper el suelo, gritar, bailar y pasar un buen rato convirtiéndome en una Aslándtica más.
Y, por fin, lo más esperado de la noche: La Pegatina. Comienza Sergi con la batería, sale Ovidi con la percusión, Rubén con la guitarra, Ferran con el bajo, Romain con el acordeón, Axel con la trompeta y, por último, Adri con su voz y alegría, que junto con un confeti que se estuvo más de 10 minutos en el aire dando vueltas, daban comienzo a mi octavo concierto de La Pegatina.

Es increíble lo terapeútico que llega a ser ir a un concierto así; después de una semana larga, rayada, un poco tristona y apagada, llegas allí y en 5 minutos, se ponen a cantar Sueños de Sirena, y te olvidas de todas las rayadas y de todas las penas, te olvidas de qué es la tristeza, de como se está sin sonréir y te pones a cantar gritando a todo pulmón. 

Me hace gracia pensar en el futuro, cuando mire atrás y recuerde esta época de conciertos y más conciertos sin fin, porque al final, los buenos ratos son los que cuentan y esto, es más que increíble.

¡Gracias Pegatina, una vez más, gracias!

Concierto de La Pegatina en Cerdanyola del Vallès
Patry, Judit, Axel, Dani, Anthony
Concierto de La Pegatina en el Fórum
Genís, Patry, Adri, Judit, Dani

Concierto de La Pegatina en Santa Coloma
Judit, Genís, Patry, Berta, Dani
Concierto de La Pegatina en la sala Apolo, Barcelona
Patry, Jordi, (desconocida), Maricarmen, Dani, Judit, Genís
y muchos más, como el de ayer, del que no hay fotos que poder poner en el blog, porque fueron fotos mentales que nunca se podrán borrar...