miércoles, 16 de mayo de 2012

Filosofar II

Si no conoces mi camino, no juzgues mi manera de pisar. Si no sabes quién soy, no te atrevas a decirme cómo debo ser.  Es más, céntrate en saber quién eres antes de hablar de los demás.
Imagen de: www.caterangel.com

viernes, 11 de mayo de 2012

Si no me dejas, hazlo tu por mí.

Imagen de: www.ncwinters.com
Nada habrá sido en vano si todavía tus lágrimas añoran mi voz, si todavía tienes latidos que me pertenecen, nada habrá sido en vano si nos permites reescribir el final de nuestra historia. Un trágico relato de amor imposible, un blues inacabado, una escultura a mediohacer, un cuadro tan hermoso como triste, una ópera sin tenor, una película infantil sin un felices para siempre, un juguete del destino. Déjame reescribir los versos en los que lloraste, déjame reescribir la página en la que te rompiste, déjame borrar aquello que tanto te dañó. Si me lo permites, reconstruiré los cimientos de nuestra inocencia y cariño a partir de la esperanza que me queda, a partir de los sentimientos que escondes, a partir del último aliento que nuestro ángel expire. Déjame recobrar el sentido, acabar con esta locura, evitar que todo haya sido en vano. Y sí, a pesar de todas las palabras, versos, oraciones, párrafos, textos, poemas, relatos y novelas que te dedique, sigues pensando que el final ya está escrito, sácame de la jaula que me creaste. Déjame liberarme de la prisión en la que estoy por culpa de tu recuerdo,  déjame lamerme las heridas que tu boca dejó sobre mi piel, permíteme vendar cada uno de los te quiero que marcaste sobre mi espalda, desencadéname de tus caricias, permíteme escapar de tu voz, tu mirada, tu sonrisa, ayúdame a olvidarte y a enterrarte tan hondo como quedó mi alegría. Haz realidad mis miedos, destruye mis sueños, pero por favor, acaba con esta incertidumbre.

Si realmente deseas que todo termine y le permitas al destino que me regale una malévola sonrisa, libérame de la condena de quererte y le dedicaré mis palabras a la luna.


jueves, 10 de mayo de 2012

Noches para recordar.

Imágenes de: www.caterangel.com
La luz se cuela sutilmente por la persiana,
es el sol dándote los buenos días.
La brisa acaricia tu piel cada mañana,
y te despiertas con una sonrisa.

Una sonrisa, una razón por la que levantarte.
Una sonrisa, un deseo escondido.
Una sonrisa, un recuerdo imborrable.
Una muestra de que no caerá en el olvido.

No, no olvidarás aquella noche.
Ni como bailaba la luna con las estrellas.
La calle vacía, sin gente ni coches.
Ni oír su sinfonía bajando la escalera.

Y es que recordarás todos y cada uno de sus matices:
el tacto de su piel al cogerte de la mano,
la dulzura con la que se encontraron vuestras narices,
o la sensación de tenerla en tu regazo.

Brindemos por las hermosas palabras dedicadas,
por los paseos infinitos bajo la vista de la luna,
por el lenguaje secreto de las miradas,
por los misterios que la noche oculta.

Que sean los astros tus confidentes,
que sean sus pasos los que guíen tu camino,
que no necesites luz para mirar al frente,
que sea ella la razón para creer en el destino.

Y recuerda: puede que el sol te dé los buenos días,
pero después de dedicarle a ella tus mejores noches,
y aunque a los ojos de los demás, la luz muestre tu alegría,
nadie más que ella conocerá lo que tu sonrisa esconde.