lunes, 19 de noviembre de 2012

I'm not a slut, I just love love.

Imagen de: http://agnes-cecile.deviantart.com/
Entre rencores reprimidos y desprecios, te lancé una mirada desafiante que heriría más de lo que cualquier bofetada pudiese intentar. Una mirada que revolvería y destrozaría tus cimientos más que cualquier terremoto o huracán que se desatase en tu interior. Una mirada que se clavó en tus ojos como si de una bala se tratase, llegando hasta el punto más profundo de tu ser. Una mirada que decía más que las palabras y que expresaba el más grande de los cócteles de odio, ira y, a su vez, pasión, jamás mezclados.

En ese pequeño espacio del tiempo en que se aprieta el gatillo y se dispara un cañón, tú respondiste. Recargaste tu boca con una bala en forma de palabra y violencia, abriendo fuego contra mi orgullo, mi cuerpo y mi alma.

El reloj parado, tus manos en mi garganta, tus labios en mi oído, mi cabeza contra la pared y en tu boca sólo un tenue susurro: 'puta'

Por mi parte, sólo una posible respuesta que, a la vez, sería nuestra última despedida:

'Vendo mi cuerpo por amor, llámame romántica o llámame puta. Ya no me importa, ya no me importas, ya no te pertenezco.'
Título de la entrada: I'm a slut like you, de P!nk.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Where there is desire, there is gonna be a flame. Where there is a flame, someone's bound to get burned

¿Recuerdas los girasoles que estaban aquí? Son los que se rebelaron ante aquel que les dio su nombre. Aquel al que decidieron darle la espalda por un astro, menor en tamaño, pero igual en grandeza. Los que eligieron un camino diferente en lugar del que estaba marcado y, por ello, siguieron a la luna. 

Imagen de: http://pixiecold.deviantart.com
Aquella que les acompañaba en la oscuridad. Aquella que manejaba las sinfonías de los bosques, las corrientes marinas y entonaba la canción de los romances prohibidos. Aquella que, tras el manto estelado de luces y color, se alzaba grandiosa con el título de dueña de la noche.

Los girasoles, hartos de la tiranía que se les había impuesto desde antes de que pudiesen germinar, decidieron plantarle cara a las leyes de la naturaleza tales como la causalidad, la entropía o la razón. Su respuesta ante ellos, fue guiarse por aquello que, quizás no era lo más correcto o lo más seguro, pero sí lo más fuerte, el corazón.

Y así fue como dedicieron dejarse llevar por la trayectoria de la luna, a la que le habían regalado su amor a cambio de poder disfrutar de su belleza y de su elocuencia. 

La tragedia, como en todo romance que se precie, cayó después sobre ellos. Pues, por muy fuertes, valientes o románticos que fuesen dichos girasoles, por mucho que sus raíces, hojas y pétalos latiesen por la luna, cada día que no seguían aquello que estaba impuesto, iban padeciendo los efectos de su rebeldía y así fue como, poco a poco, se fueron apagando.

Y, ¿sabes qué es lo más triste de todo? Que la luz, que su amada les brindaba, no era más que el reflejo de aquello de lo que tanto huían, aquel que significaba destino y obligación, aquel que les dio su nombre, aquel llamado sol.
Título de la entrada: Try, de P!nk.

martes, 6 de noviembre de 2012

el truco está en seguir respirando.

Imagen de: http://anathematixs.deviantart.com
- He dado un giro de tres cientos sesenta grados.
- ¿Tres cientos sesenta grados? Entonces, estás donde antes, ¿no?
- Sí, la diferencia es que después de ver todas las opciones, he vuelto a lo mismo.
- Y, ¿qué vas a hacer?
- De momento, seguir respirando, luego ya veré.