Harta de que mi subconsciente me la juegue, harta de las mentiras, de las ilusiones, de los malentendidos, de los miedos, de las faltas de respeto, harta de que se cuele en mis sueños y me haga despertarme hecha polvo. Siempre igual, ¡así no hay quien salga adelante, cojones...!
A ver si llega ya mañana por la noche, que menudo festivalazo nos espera! Próxima parada: Castanyada Rock!
¡Ya es la hora de quererse, ya es la hora de conocerse, ya es la hora de que todo vaya bien!
Me olvidé de poner en el suelo los pies y me siento mejor.
domingo, 30 de octubre de 2011
Ni dormida puedo estar tranquila.
sábado, 29 de octubre de 2011
Cáceres, hoy, volvería.
Os echo de menos
My heart is sinking as I'm lifting up above the clouds away from you. And I can't believe I'm leaving, I don't know what I'm gonna do. But someday, I will find my way back to where your name is written in the sand. Cause I remember every sunset, I remember every word you said, we were never gonna say goodbye. Till we had to get back to back to summer paradise with you
miércoles, 26 de octubre de 2011
La mejor mentira jamás contada
Hay diferentes tipos de sonrisas, las de me alegro de verte, las sonrisas de me encantan sus miradas, las sonrisas de es lo más gracioso que he oído hoy, las sonrisas de complicidad, las de apoyo y ánimo, las de superación, las sonrisas inocentes casi imposibles de borrar, y muchas más expresiones que salen de un mismo gesto. Pero hay una en concreto, una sonrisa que hace más daño a la persona que la crea que no al que la recibe, una sonrisa que, sin decir palabras, miente. Una mentira sí, una mentira que todos se creen sin dudar, que pasan por alto, una mentira capaz de dañar al que se la cree cuando descubre su desconocimiento de la realidad.
La sonrisa de la que hablo, es aquella que sirve como disfraz, la que expresa estoy genial, no pasa nada cuando en realidad pide a gritos que la ayuden, que la rescaten, que la escuchen, que la acompañen, que la animen, que la hagan real y verdadera, desenmascarando la mentira que oculta.
Pero es que a veces nos cuesta demasiado ser sinceros, decir la verdad, pedir ayuda por miedo a ser egoístas, a no merecernos esa atención y ayuda que tanto necesitamos, o incluso por miedo a ser rechazados. Y, en otras ocasiones somos tan egocéntricos que, sin pensar en los demás, olvidamos la diferencia entre una sonrisa real y una falsa. Es más fácil aceptar esa sonrisa como una señal de felicidad que cuestionarla y percatarte de su verdadero mensaje.
Just gonna stand there and watch me burn?
But that's alright because I like the way it hurts
But that's alright because I like the way it hurts
Just gonna stand there and hear me cry?
But that's alright because I love the way you lie.
Y mientras las lágrimas caen por su rostro día a día, abrazando su sonrisa falsa, los demás no escuchan su voz cuando anuncia que una sonrisa es la mejor mentira jamás contada
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