lunes, 30 de julio de 2012

Amigas, cheetahs.

 
Tras estos días maravillosos juntas qué menos que una pequeña y ñoña entrada diciéndoos lo muchísimo que he disfrutado con vuestra compañía, la de risas que me habéis provocado, los momentos absurdos, las canciones y tonterías y sobre todo, lo mucho que quiero yo a estas zorronas! ¡Si es que sois lo más bonito que tengo ahora mismo en mi vida! 
Por esta visita fantástica a Barcelona, por lo que nos queda estando en Cáceres y por la de veces que se repetirá todo.

miércoles, 4 de julio de 2012

Hoy no cuentes conmigo, no estoy en casa.

Imagen de: http://agnes-cecile.deviantart.com/
No, hoy no puedo levantar el mundo sobre mis hombros. Hoy no llegaré a la Luna a base de soñar. Hoy no podré decir que no me importe lo que piensan de mí. No, hoy no soy la persona más fuerte que puedas encontrar. Hoy me tiembla la voz, se me revuelve el estómago, se me eriza la piel, hoy tengo miedo. Hoy me escondo detrás de ti, humor ácido, falsa sonrisa, mentiras felices. Hoy disfrazo mis lágrimas con una capa de orgullo y falsedad. Hoy no soy la mejor versión de mí misma. Hoy no soy independiente. Hoy no soy libre.
Hoy tengo miedo.

miércoles, 27 de junio de 2012

Cómo escribir estando enferma, rallada y sincera en un día caluroso.

Y aquí estoy, delante de la pantalla, contemplando la ausencia de mi musa. Inspirándome en el espejo roto, el billete de metro o el corazón de metal. Escribiendo para desahogarme, intentando salir de dudas. Cogiendo la guitarra, intentando no desentonar.

No hay arpegio capaz de explicar todo este miedo, no hay acorde que pueda indicarme mi camino, no encuentro la canción que exprese lo que siento, ya no quedan nubes, ya no quedan amigos.

Imagen de: http://jasinskiart.tumblr.com/
La ligera brisa que me abraza a través de la ventana no me la devolverá. Ni la seguridad, ni la confianza, ni los deseos y sueños de antaño. Mucho menos a ella, dulce, sincera, ingenua e inocente felicidad. Sólo quiero volver al pasado, al tierno pasado, sólo un rato.

El dolor de mi garganta sólo me recuerda cómo me escuece al tragar, mis pensamientos, sus verdades, nuestros recuerdos, aquellos sentimientos. El de cabeza, en cambio, evoca al sufrimiento del intento fallido a olvidar, y el calor propio del verano sólo me enfría más por dentro.

Coger la guitarra y que se me derramen las lágrimas, patético. Intentar leer estos versos en voz alta y que me falle la voz, absurdo. Ponerle el corazón a estas palabras sin sentido, ridículo. Volver atrás, engañarme a mi misma, temer a la soledad, penoso.

Y ya me despido, dando este estúpido escrito por terminado, dejando aquí guardados los sentimientos que en esta tarde me han invadido. No expresaré las causas de este estado de anímo, no es mi estilo. Cuando las preguntas sobren, las respuestas no se habrán encontrado.